Qué obtienen los profesionales sanitarios con SkedEz
SkedEz se centra en la parte de las citas. Añades tus tipos de sesión con su duración, defines tu horario y los pacientes reservan huecos libres desde tu página a cualquier hora. Los recordatorios por email salen solos, y Pro y Teams suman recordatorios por WhatsApp, que muchos pacientes leen antes que el correo.
Las consultas pequeñas se pasan a SkedEz para que reservar sea sencillo y el coste, previsible. Pro cuesta 9,90 € al mes o 99,00 € al año para un profesional, y Teams 14,90 € al mes para hasta 20 miembros del equipo, un único precio y no por persona. Un centro con varios fisios o terapeutas comparte una agenda y cada uno mantiene su horario.
Cómo pasarte a SkedEz
Empieza una prueba gratuita de SkedEz, de 15 días con facturación mensual o 30 días con facturación anual, y vuelve a crear tus tipos de sesión y tu horario. Exporta lo que permita tu herramienta actual y guárdalo para tus registros. SkedEz no importa listas de clientes, así que los pacientes se introducen a mano o se añaden solos al reservar. Los planes de Doctoralia se facturan anualmente, así que organiza el cambio en torno al final de tu periodo actual.
Después cambia el enlace de reservas de tu web, tu Perfil de Empresa de Google y tus mensajes por tu enlace de SkedEz. Explica a tus pacientes habituales en su próxima visita cómo reservar a partir de ahora y conserva tu agenda anterior hasta que se hayan celebrado las citas ya reservadas en ella.
A qué renuncias y cómo funciona SkedEz sin ello
SkedEz no es un directorio y no te trae pacientes nuevos. Tampoco cobra pagos ni señales online, no envía SMS ni guarda historias clínicas. Si eso es central en tu consulta, valóralo con honestidad antes de cambiar.
Las consultas que usan SkedEz cobran en la sesión como ya lo hacen, guardan las notas clínicas en la herramienta que usan para ello y crecen gracias a las recomendaciones y a su propia web. SkedEz se encarga de las reservas, los recordatorios y el historial de citas, y el resto de tu forma de trabajar no cambia.



